Poder confiar en OnaFIV para mi primer tratamiento de preservación ovárica ha sido el mejor de los aciertos.
No solo por la profesionalidad de todo el equipo, sino por la cercanía, humanidad y empatía de todos ellos: equipo médico (enfermera, ginecólogo, anestesista), laboratorio, administración…
Haberme sentido tan acompañada desde el primer momento en una situación tan delicada, es lo que más valoraré siempre.
Cabe mencionar que a pesar de trabajar fuera de Navarra, y tener ese pequeño ‘handicap’ de logística por mi parte, desde el primer día se me ha dado la posibilidad de adaptar todo el proceso a mis necesidades, implicándose al 100% con mi situación personal, informándome de cada paso y quedando siempre disponibles para resolver cada duda incluso desde la distancia, siendo esto una gran ayuda a la hora de completar el tratamiento.
Las instalaciones son fantásticas: nuevas, amplias, modernas y acogedoras, con equipación completísima. Solo con entrar, ya te hacen sentir como en casa.
Una vez más, gracias a todos chic@s. Estoy segura de que continuaréis haciendo felices a mucha gente durante muchos años más.